La Confederación de Choferes de Bolivia determinó este martes replegar todo su parque automotor el próximo lunes 28 de septiembre por 24 horas, en rechazo al Decreto Supremo 5716, que elimina la subvención estatal al diésel. Entretanto, el gabinete ministerial se desplegó a distintos departamentos del país para explicar la medida. Según el Gobierno, el 80,3% de los vehículos de transporte público no se mueve con ese carburante.
El secretario ejecutivo de la organización, Lucio Gómez, precisó que la acción abarcará todas las modalidades, incluyendo el transporte urbano, interprovincial, interdepartamental, internacional, de carga y de pasajeros.
El dirigente enfatizó que la medida se ajusta a la legalidad y descartó que se trate de un bloqueo, en referencia a las restricciones del estado de excepción vigente, que prohíbe el corte de rutas. “No salimos del marco de la legalidad. No es bloqueo ni es protesta: es repliegue del parque automotor (...) No existirá el servicio público. Tampoco los buses van a trabajar”, explicó Gómez.
Agregó que el ampliado del sector en Santa Cruz determinó también que, “en caso de no ser escuchados en 24 horas”, los choferes revisarán su posición y adoptarán medidas de presión de manera gradual “hasta llegar a un paro general”.
Frente a esta determinación, el Gobierno desplegó a todo su Gabinete en diferentes departamentos para sostener mesas de diálogo. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, señaló que las autoridades buscan evitar conflictos mayores tras la determinación del presidente Rodrigo Paz del pasado sábado. “Todo el Gabinete está trabajando, atendiendo a diferentes sectores. Yo mismo estoy viajando, en unos minutos más, al departamento de Santa Cruz a reunirme con los interculturales”, dijo Oviedo en un contacto con la prensa.
