El Mercosur inició ayer en la ciudad argentina de Santa Fe las reuniones preparatorias para la cumbre semestral del bloque, que busca modernizar su funcionamiento y dinamizar su agenda apoyado en el logro que acaba de anotarse al sellar un histórico acuerdo con la Unión Europea.
Los coordinadores técnicos de la unión fundada en 1991 por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se reunieron para terminar de dar forma a las resoluciones que se pondrán el martes a consideración de los cancilleres del bloque.
Tras un 2018 en el que dominó un sentimiento de cierta insatisfacción entre los socios por la falta de avances sustanciales en el proceso integrador y un inicio de año que prometía profundizar el clima de frustración, la noticia de un acuerdo con la Unión Europea (UE) parece haber cambiado radicalmente el humor en el bloque suramericano.
