El presidente de EE.UU., Donald Trump, y la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, conversaron sobre diferentes maneras de presionar a Irán para evitar que se haga con una bomba nuclear, informó ayer la Casa Blanca.
Según la Casa Blanca, Trump y May abordaron diferentes maneras de fortalecer la "cooperación entre EE.UU. y Reino Unido para avanzar en sus intereses de seguridad nacional", incluido que "Irán no obtenga una bomba nuclear".
Irán está lejos de obtener una bomba atómica, pero ha comenzado a incumplir algunos de los compromisos sobre enriquecimiento de uranio del pacto nuclear de 2015, que firmó con seis grandes potencias mundiales (Francia, Reino Unido, Alemania, China, Rusia y EE.UU.).
En mayo de 2018, Trump ordenó la salida de su país de ese acuerdo y, desde entonces, ha vuelto a imponer sobre Irán todas las sanciones que había levantado fruto de ese pacto.
Asimismo, la llamada telefónica entre Trump y May llega en un momento de tensión entre Londres y Teherán debido a la detención en Gibraltar de un superpetrolero iraní que transportaba crudo a una refinería en Siria.
