La crisis que vive Honduras, con sectores exigiendo mejor educación y salud, y la salida del poder del presidente Juan Orlando Hernández, se agudizó ayer con protestas violentas a nivel nacional que ya dejan al menos dos muertos, una veintena de lesionados y varios detenidos.
Las dos víctimas mortales fueron reportadas por el Hospital Escuela, de Tegucigalpa, donde la noche del miércoles 19 fueron ingresadas al menos 21 personas, entre las que figura un menor de edad, dijo a periodistas la portavoz del nosocomio, Julieth Chavarría.
Agregó que los pacientes que fallecieron a primeras horas de ayer son Erick Peralta y Luis Maldonado, el primero a causa de una herida con arma blanca y el segundo por un disparo en la cabeza.
Autoridades policiales también han informado de agentes de los cuerpos de seguridad lesionados y de varios individuos que fueron detenidos, cuando cometían actos de vandalismo en varios comercios privados en la capital del país.
Los hondureños vivieron el miércoles 19 una jornada de protestas que se volvieron más violentas por la noche, con quemas de neumáticos en bulevares y carreteras de las principales ciudades del país y el saqueo y destrucción de negocios.
Además, en Tegucigalpa, agentes de la Policía Nacional continuaban una rebelión de agentes de la fuerza especial "Cobras", exigiendo conquistas sociales, quienes también le lanzaron gas lacrimógeno a algunos de sus superiores cuando llegaron a uno de los cuarteles donde mantenían la protesta, que continuaba ayer.
