El presidente de EE.UU., Donald Trump, hizo caso omiso a las llamadas al diálogo de su homólogo de México, Andrés Manuel López Obrador, al insistir que "es hora" de que el vecino del sur actúe para frenar el flujo migratorio y "recupere" el país de las manos de "los narcotraficantes".
"Para que no paguen aranceles, si comienzan a subir, las empresas abandonarán México, que se ha llevado el 30 % de nuestra industria automotriz, y volverán a EE.UU. México debe recuperar su país de los capos y carteles narcotraficantes", dijo Trump en su cuenta de Twitter.
"¡Los aranceles tratan de detener las drogas así como a los (inmigrantes) ilegales!", subrayó.
Con estas declaraciones, el mandatario hizo oídos sordos a la carta enviada por López Obrador en la noche ayer, en la que instaba al diálogo. López Obrador reiteró que México no caerá en "ninguna provocación" y que no se contestará "a la desesperada" ante esta decisión que tendría consecuencias sobre la economía mexicana.
Trump anunció ayer la imposición de aranceles del 5 % a partir del 10 de junio sobre todos los productos mexicanos si el país vecino no frena la migración. En un comunicado difundido posteriormente por la Casa Blanca, el presidente marcó un calendario para la subida gradual de los gravámenes -hasta un 25 %- si no cesa el flujo de migrantes irregulares desde México.
Para imponer estos aranceles, Trump invocó la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, una norma de 1977 que permite tomar este tipo de medidas para hacer frente a una emergencia nacional, como la que el mandatario proclamó en febrero en la frontera sur.
Con esta medida, Trump aspira a que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador actúe en su frontera sur con Guatemala y en su país para impedir la llegada de migrantes centroamericanos a territorio estadounidense.
La frontera vive desde hace meses una situación de crisis por el creciente flujo de migrantes que la cruzan, en su mayoría familias centroamericanas solicitantes de asilo.
