NACIONES UNIDAS. Una larga guerra civil, la expansión del terrorismo y una eventual partición del país son las negras perspectivas que esperan a Libia si no se detiene la actual escalada del conflicto, advirtió ayer la ONU. Ghassan Salamé, el enviado de Naciones Unidas para el conflicto libio, presentó ante el Consejo de Seguridad un sombrío análisis de la situación como resultado de la ofensiva sobre Trípoli iniciada el 4 de abril.
