BEIRUT. La ONU confirmó ayer la muerte de diez civiles, entre ellos cuatro niños, en un ataque lanzado por grupos armados hace dos días contra el campo de refugiados palestinos de Neirab, al este de la ciudad de Alepo y bajo el control del Gobierno sirio. El menor de los fallecidos es un niño de seis años, afirmó la Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina en un comunicado, y añadió que más de 30 personas resultaron heridas.
