Panamá puso punto final este jueves a la campaña electoral más corta y restrictiva de su historia reciente, con la atención puesta en las últimas encuestas, que sitúan al opositor Laurentino "Nito" Cortizo como favorito en la contienda del domingo.
La mayoría de los siete candidatos presidenciales ya han celebrado sus actos de cierre de campaña y las formaciones políticas han empezado a retirar los escasos carteles colgados en vallas y muros porque las calles tienen que estar limpias a medianoche.
"A partir de las 12 de la noche entra en vigor la veda electoral, lo que significa que no va a haber propaganda pagada o donada en medios impresos, radio, televisión, internet y redes sociales", dijo el magistrado del Tribunal Electoral Alfredo Juncá.
Se trata de las primeras elecciones que se organizan bajo las inéditas reformas aprobadas por el Parlamento en 2017, que no solo limitan a dos meses la duración de la campaña, sino también los lugares donde colocar propaganda y los topes de gasto de los candidatos.
"Esta campaña ha sido muy diferente a las otras, ha sido mucho más comedida. Ha habido menos movilizaciones masivas de las que estábamos acostumbrados y no se han invertido sumas millonarias", afirmó a Efe el analista Ernesto Cedeño.
"Hemos tenido una campaña muy civilizada, que incluso podríamos calificar de fría, pero prefiero tener una campaña de este tipo, que tener una violenta", apuntó por su parte el politólogo Harry Brown.
Más de 2.7 millones de panameños están llamados a las urnas el 5 de mayo para renovar todos los cargos de elección popular, entre ellos presidente, vicepresidente, diputados, alcaldes y representantes de corregimiento.
Cortizo, del socialdemócrata Partido Revolucionario Democrático (PRD) y considerado el favorito, llenó el miércoles la céntrica Vía España en el acto más multitudinario hasta ahora, mientras que Rómulo Roux, del liberal Cambio Democrático y segundo en las encuestas, lo hará este jueves en una céntrica plaza del casco antiguo de la capital panameña.
