KABUL. Kabul acoge desde ayer una Loya Jirga de cuatro días, una gran asamblea de más de 3.000 ancianos tribales, líderes políticos y ciudadanos para trazar el marco de unas posibles negociaciones de paz con los talibanes, un encuentro boicoteado por insurgentes, partidos y opositores.
Si bien los insurgentes del mulá Haibatullah se han negado hasta el momento a sentarse a la mesa con el Gobierno de Kabul, 3.200 representantes 407 distritos del país y 300 funcionarios y diplomáticos invitados se reunieron en Kabul.
