Trabajadoras y trabajadores del Ministerio de Educación y de la Secretaría de Cultura de Argentina realizaron ayer un "corpiñazo" en el que, con decenas de sujetadores, protestaron contra el descuento salarial que sufrieron las trabajadoras que se adhirieron al paro del 8 de marzo.
Frente al Ministerio de Educación, los trabajadores participaron en una instalación artística en la que colgaron sostenes para reclamar por la medida tomada el pasado 8 de marzo, día internacional de la mujer, por los representantes del Gobierno, los secretarios de Modernización y Cultura, Andrés Ibarra y Pablo Avelluto, y el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro.
"Desde que trabajo en el Ministerio nunca se nos había descontado el sueldo por un paro", dijo en diálogo con Efe Laura Spinelli, delegada adjunta de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Cultura.
Según aseguró, Ibarra, Avelluto y Finocchiaro, resolvieron el pasado 7 de marzo descontar el día de trabajo y el presentismo a quienes se adhirieron al paro y la movilización del 8M.
Spinelli explicó que la protesta estuvo motivada por lo que consideran es un "doble disciplinamiento", y que entienden que se les "castiga" por ser mujeres trabajadoras.
Además, denunció que uno de los puntos de mayor dificultad para las trabajadoras estatales es la conciliación familiar, pues son las mujeres quienes terminan haciéndose cargo de los cuidados de los niños y de las personas mayores, por lo que afirmó que el Estado no "ayuda" con guarderías, salas infantiles o salas de lactancia en los edificios ministeriales.
El "corpiñazo" tuvo lugar bajo la consigna "Nos quieren desnudas. Nos quieren en bolas", y tanto hombres como mujeres mostraron su ropa interior.
Además de la intervención artística se realizó la entrega de petitorio a las autoridades del Ministerio en el que exigen que el descuento no sea efectivo, firmado por actrices, políticas, periodistas y escritoras.
