La Policía británica se llevó detenido ayer al activista Julian Assange de la embajada de Ecuador en Londres, donde ha estado refugiado durante cerca de siete años por temor a ser extraditado a Estados Unidos.
Washington reclama al hácker australiano por los miles de documentos secretos que aireó su portal WikiLeaks y le acusa de cargos que pueden acarrear hasta cinco años de cárcel, mientras que la justicia británica pide hasta otro año de prisión por violar las condiciones de su libertad condicional en Reino Unido.
El informático australiano emergió de su largo encierro en la sede diplomática, ubicada en el adinerado barrio de Knightsbridge, con el pelo cano recogido, una larga y descuidada barba y aferrado a un libro del autor estadounidense Gore Vidal.
Agentes de Scotland Yard habían entrado en la embajada sobre las 9:15 de la mañana hora local (3:15 hora de Bolivia), después de que Quito retirara la protección diplomática que concedió al activista en 2012.
Assange salió esposado del edificio una hora después, tras haberse resistido al arresto, según relataron las acusaciones por la tarde, durante la vista que se celebró en la Corte de Magistrados de Westminster.
El juez declaró culpable a Assange por no haberse presentado ante la justicia hace siete años, cuando debía responder por unos delitos sexuales supuestamente cometidos en Suecia.
Otro magistrado determinará en las próximas semanas la sentencia definitiva que deberá cumplir en Reino Unido.
En paralelo, Assange comparecerá de nuevo el 2 de mayo ante la Corte de Magistrados de Westminster, esta vez por videoconferencia desde la prisión, para iniciar el proceso sobre su extradición a Estados Unidos.
Tras la detención, el embajador ecuatoriano en Londres, Jaime Marchán, afirmó que el fundador de WikiLeaks era "continuamente un problema" para Ecuador, que también ha revocado la nacionalidad que le concedió al informático a finales de 2017.
"Interfirió con las elecciones de Estados Unidos, interfirió también con el asunto interno de Cataluña e interfería en la política ecuatoriana haciendo declaraciones todo el tiempo", dijo el diplomático.
Estados Unidos acusó al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, que fue detenido ayer jueves en Londres, de "conspiración para infiltrase" en sistemas del Gobierno con el objetivo de acceder a información clasificada, un cargo por el que podría ser condenado a una pena de hasta cinco años de prisión.
"Julian P. Assange, de 47 años y fundador de WikiLeaks, fue arrestado hoy jueves en el Reino Unido conforme al acuerdo de extradición entre EE.UU. y Reino Unido, debido a su implicación en una acusación federal por conspiración para infiltrarse en ordenadores al acordar descifrar la clave de un ordenador del Gobierno con información clasificada", anunció el Departamento de Justicia en un comunicado.
