SANÁ. Cuatro años después del comienzo de la intervención de la coalición militar árabe en el conflicto de Yemen, la población civil sufre las brutales consecuencias de una guerra que ha provocado la peor crisis humanitaria del mundo, mientras una solución política parece aún lejana.
La coalición capitaneada por Arabia Saudí empezó a actuar en el Yemen el 26 de marzo de 2015 contra los rebeldes hutíes chiíes, que tomaron el control de la capital, Saná.
