La Casa Blanca aseguró ayer viernes que el "califato" del grupo terrorista Estado Islámico (EI) ha sido finalmente erradicado, a pesar de que los aliados de EE.UU. sobre el terreno aseguran que un grupo de combatientes aún resiste en el último bastión de los yihadistas: la localidad de Al Baguz.
La primera en dar a conocer la noticia fue la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, quien, sin aportar apenas detalles, informó a los periodistas que acompañaban al presidente estadounidense, Donald Trump, en el avión oficial en su viaje a Florida.
La portavoz afirmó que fue el Departamento de Defensa el que confirmó la victoria de las tropas de la coalición sobre los guerrilleros del EI que, aseguró, han sido "100 por 100" eliminados. Sin embargo, ni el Pentágono ni la coalición internacional que combate el yihadismo en Siria e Irak se pronunciaron al ser contactados por EFE.
Ya al tomar tierra en Florida, el propio Trump se dirigió a los periodistas con dos mapas de Siria en sus manos para ilustrar la victoria estadounidense.
"Aquí tienen al EI el día de las elecciones (de 2016)", dijo el mandatario exhibiendo un plano en el que se podía observar gran parte del territorio sirio marcado en rojo, señalando la superficie dominada por la organización extremista. Acto seguido, el presidente mostró un segundo mapa, en esta ocasión inmaculado. "Y esto -dijo- es lo que tenemos en estos momentos, con datos de anoche".
Hace apenas un par de días, el comandante en jefe estadounidense realizó una puesta en escena similar en la que enseñó un mapa en el que apenas se observaba un punto rojo sobre Al Baguz y predijo que esa misma noche se proclamaría la victoria sobre el califato, lo que finalmente no ocurrió.
