El Gobierno de Nicolás Maduro acusó ayer a Roberto Marrero, principal colaborador del presidente del Parlamento de Venezuela, Juan Guaidó, y que fue detenido la madrugada de ayer en un allanamiento, de ser el responsable de una célula terrorista que planeaba realizar ataques selectivos para crear "caos".
En un mensaje transmitido por el canal estatal de televisión, el ministro del Interior, Néstor Reverol, acusó a Marrero de ser "responsable directo de la organización de estos grupos criminales" y dijo que "se le incautó un lote de armas de guerra y dinero efectivo en divisas extrajeras" en el allanamiento realizado de madrugada.
Reverol afirmó que los servicios de inteligencia "han desmantelado una vez más una célula terrorista que planificaba realizar un conjunto de ataques selectivos y para ello habría contratado a mercenarios colombianos y centroamericanos". El objetivo de esa célula terrorista sería, según Reverol, atentar contra la vida de lideres políticos, militares, magistrados del Tribunal Supremo y "hacer actos de sabotaje a los servicios públicos para crear caos en la sociedad venezolana".
El ministro añadió que también se detuvo a Luis Alberto Páez, escolta de Marerro.
"Ante el fracaso del golpe de estado que han venido planificando, ante el fracaso de intentar ingresar por nuestras fronteras la llamada ayuda humanitaria (...) y ante la victoria del pueblo ante el golpe eléctrico estos grupos continúan en su espiral de violencia para causar conmoción (...) en sus planes terroristas", dijo. El gobernante venezolano, Nicolás Maduro, aseguró ayer que no le temblará el pulso para detener a "grupos terroristas".
"Quiero que quede claro que al Gobierno venezolano bolivariano y revolucionario no le temblará el pulso para combatir a los grupos terroristas, para llevarlos a la cárcel, eso no es política lo que ellos hacen, simplemente es terrorismo", dijo Maduro en un acto en cadena obligatoria de televisión. El presidente chavista dijo que el Gobierno está en proceso de "desmembrar, desmantelar y entregar a la justicia" a todo el grupo terrorista, que contrató mercenarios de Colombia y Centroamérica y está "manejando mucho dinero fruto del financiamiento gringo".
