La calma regresó ayer a Managua después de que el sábado la Policía reprimió con violencia a miles de personas que intentaron participar en una marcha para exigir al Gobierno de Daniel Ortega la libertad de los "presos políticos" en el marco de la crisis que estalló hace casi un año.
Las principales calles de Managua se encontraban tranquilas, sin personas con ánimo de protestar ni la presencia de Policía Nacional, que mantiene una prohibición a toda manifestación contra Ortega.
