MOSCÚ. La marcha en memoria del opositor Borís Nemtsov, asesinado hace cuatro años cerca del Kremlin, se convirtió ayer en una expresión de descontento hacia el presidente ruso, Vladímir Putin, y en un recordatorio de todos los periodistas, abogados y políticos que han muerto en los últimos años bajo su Gobierno.
"Putin ladrón", "Rusia sin Putin", "Que dimita el Gobierno" o "Rusia sin KGB", fueron algunos de los lemas coreados.
