El jefe del Parlamento de Venezuela, Juan Guaidó, quien se proclamó presidente encargado, dijo ayer que los opositores acudirán el sábado 23 a los cuarteles militares para exigir a los soldados que permitan el ingreso de la ayuda que se almacena en las fronteras del país.
"Nos vamos a concentrar en los cuarteles de manera pacífica (pero) muy contundente", dijo Guaidó durante una reunión con transportistas en el acomodado municipio caraqueño de Chacao (este). "Iremos a cada uno de esos puestos a exigir ayuda humanitaria", añadió.
Guaidó no adelantó si viajará el sábado 23 a alguno de los puntos de frontera por donde la oposición pretende ingresar la ayuda, pero aseveró que estará "en la calle". "Lo hemos dicho, todos a la calle de nuevo", indicó. La oposición venezolana asegura que el país atraviesa una "emergencia humanitaria compleja", y ha pedido donaciones a la comunidad internacional que prevé ingresar este sábado pese a la negativa del Gobierno de Nicolás Maduro, que las rechaza.
El gobernante ha asegurado que la ayuda son un "regalo podrido" que porta el "veneno de la humillación", pese a que reconoce las dificultades que atraviesa la nación suramericana. Maduro afirmó que no permitirá el ingreso de la ayuda y bloqueó hace días el acceso por el puente Tienditas, una moderna infraestructura que une Venezuela con Colombia y que el antichavismo aspiraba usar. Ante ello, Guaidó reiteró su llamado a las Fuerzas Armadas, a las que pidió permitir el ingreso de las donaciones y ponerse del "lado de la Constitución".
APOYO
El almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur estadounidense, dijo ayer miércoles a los militares venezolanos que son "responsables de sus acciones" si no actúan correctamente en la encrucijada en que se encuentra su país y reiteró que Estados Unidos está preparado para cualquier eventualidad en Venezuela. Faller habló así tras reunirse con el jefe de las Fuerzas Militares de Colombia, el general Luis Navarro Jiménez, que visitó este miércoles la sede del Comando Sur en Miami.
