Haití arrancó ayer la semana con una reanudación parcial de las actividades, después de las violentas protestas de los últimos días en reclamo de la dimisión del presidente Jovenel Moise, pero persiste un ambiente de tensión y la oposición advierte de más movilizaciones.
El Gobierno llamó el domingo a la población a incorporarse a las actividades este lunes tras más de una semana de paralización general, e instó a las instituciones a cargo de la seguridad pública y nacional, en particular a la Policía Nacional, proteger vidas y bienes "para acompañar este retorno a la vida normal". Si bien los bancos, las estaciones de combustible y muchos negocios volvieron a abrir sus puertas tras estar cerrados a causa de los saqueos, las escuelas permanecieron cerradas debido a la incertidumbre y la tensión que vive el país.
