ABUYA. El presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, advirtió ayer de que cualquiera que intente manipular las elecciones generales, aplazadas al próximo 23 de febrero, pondrá en riesgo su propia vida, y acusó a la comisión electoral de incompetencia.
El organismo electoral atrasó las elecciones previstas el 16 de febrero solo cinco horas antes de que se abrieran los colegios electorales, alegando "problemas logísticos" que impedían su celebración.
