El jurado en el caso contra Joaquín "El Chapo" Guzmán concluyó ayer la quinta sesión de deliberaciones con dudas entre sus miembros, que cuestionaron si debía haber unanimidad en todas las violaciones contra el narcotraficante, lo que revela la falta de acuerdo en, al menos, uno de los delitos que se le imputan.
Después de más de treinta horas de reunión entre los cuatro hombres y ocho mujeres que deciden sobre el futuro del mexicano, los miembros parecen atascados todavía en el primer cargo de narcotráfico contra Guzmán, el de mantenimiento de una empresa criminal continuada. "¿Una violación tiene que ser probada o no probada de manera unánime?", preguntaron en una nota entregada al juez del caso en la corte federal de Brooklyn (Nueva York), Brian Cogan, quien la leyó a las partes.
El primer cargo es el más importante de los diez que la Fiscalía acusa al Chapo y abarca 27 violaciones -relacionadas con envíos de drogas y encargos de asesinato-, y su condena de culpabilidad en este delito podría suponer la cadena perpetua. Las violaciones en las que los jurados parece que no encontraron el cuórum son, al menos, la 16 y la 18, ambas relacionadas con envíos de cocaína desde Colombia, de 19.000 kilos el primero y más de 4.000 el segundo.
