HARARE. El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, defendió ayer la represión policial de las violentas protestas que recientemente causó, al menos, 12 muertos en su país y acusó a Occidente de provocar esa situación.
"Por supuesto, lamentamos la pérdida de vidas, pero necesitamos proteger la propiedad y a aquellos ciudadanos que no están involucrados en las protestas", dijo Mnangagwa.
