El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva cumplió ayer 300 días en prisión, fecha que coincide con el término del plazo para las nominaciones de posibles aspirantes al Premio Nobel de la Paz, para el que el Partido de los Trabajadores (PT) protagonizó una intensa campaña a favor de Lula.
El expresidente está recluido desde el 7 de abril en la sede de la Policía Federal de Curitiba, capital de Paraná, donde cumple una condena de 12 años y un mes de prisión por corrupción y lavado de dinero.
