El chavismo, que gobierna Venezuela desde 1999, ofreció ayer diálogos a la oposición y a los países de la región que le adversan en un intento por superar la crisis de legitimidad del presidente Nicolás Maduro, cuyo nuevo mandato no reconocen sus detractores locales y externos.
Maduro dijo durante un encuentro que sostuvo ayer sábado con representantes de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que pidió ayuda a este órgano para relanzar los diálogos políticos con la oposición y acabar el "conflicto estéril" entre las dos fuerzas.
Las declaraciones de Maduro surgen después de que la oposición y numerosos países anunciaran que no reconocen la legitimidad del nuevo mandato que juró el jueves ante el Supremo el líder chavista, que le mantendrá en el cargo, al menos, hasta 2025.
