Al menos, 373 personas murieron, 128 permanecen desaparecidas y 1.459 resultaron heridas por el tsunami que golpeó el sábado 22 el estrecho de Sonda, entre las islas indonesias de Sumatra y Java, informaron ayer las autoridades.
Las autoridades achacan el maremoto que llegó a las playas sin activar las alarmas al desplome de parte de la isla donde se encuentra el volcán Anak Krakatao, en el citado estrecho, a raíz de una fuerte erupción.
El daño en carreteras y puentes ha dificultado el acceso a los servicios de emergencia a varios puntos de las provincias de Banten -en Java- y Lampung -en Sumatra-, asegura en un comunicado la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB).
Más de 5.660 personas se encuentran desplazadas, una reducción significativa sobre los 11.687 que había en el boletín anterior, debido a que muchos regresaron a sus hogares.
Los equipos de salvamento continúan con las labores de búsqueda con el objetivo de encontrar posibles supervivientes escombros dejados por el tsunami. La catástrofe también ha causado daños en 681 casas, 69 hoteles, más de 400 barcos y decenas de vehículos.
En un coche arrastrado hasta la playa de Carita, un grupo de salvamento logra sacar con vida a un niño de cinco años tras más de 12 horas atrapado.
Las autoridades han solicitado a los locales que permanezcan alejados de la playa hasta el próximo miércoles por si hubiera un segundo maremoto.
