El presidente venezolano, Nicolás Maduro, reconoció ayer que hay "mucha corrupción" en su Gobierno, que iniciará un nuevo período de 6 años en enero próximo, al tiempo que ordenó un "plan nacional" para capturar a los ladrones "infiltrados" en los cargos públicos.
"Es verdad que hay mucha corrupción, hay mucha indolencia y hay mucho burocratismo, hay mucho bandido por ahí aprovechándose de los cargos para robar al pueblo", dijo el gobernante en un acto con simpatizantes transmitido en cadena obligatoria de radio y TV. "Son los peores enemigos que tiene la patria ahora, bandidos, ladrones que se disfrazan de 'rojo-rojito' (en alusión al color que identifica al partido de gobierno) y han robado la patria", añadió.
En ese sentido, el líder chavista ordenó a su vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, ponerse al frente de un "plan nacional" para depurar de corruptos la administración pública venezolana.
