SANÁ. El Gobierno yemení y los rebeldes hutíes se acusaron ayer de nuevo de violar la tregua que entró en vigor el martes en Al Hudeida, en un día de relativa calma aunque con disparos esporádicos en esta ciudad estratégica del mar Rojo.
Un residente de la urbe de 600.000 habitantes, Mohamed Maqboul, dijo a EFE telefónicamente que la situación ha estado "tranquila" durante la tarde.
