PARÍS. El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió ayer al primer ministro, Édouard Philippe, que se reúna con la oposición y con los "chalecos amarillos" para buscar una salida a la crisis nacional provocada por sus protestas por la subida del coste de la vida, mientras el movimiento insta a nuevas manifestaciones.
Macron se dejó ver a primera hora en la zona más afectada por los tumultos.
