La primera ministra británica, Theresa May, manifestó ayer que, a pesar de las quejas expresadas por España, no cambiará su postura respecto a Gibraltar en su acuerdo del "brexit" y reconoció que se encuentra centrada en recabar el apoyo de los diputados a ese pacto en la Cámara de los Comunes.
El acuerdo técnico sobre los parámetros que regirán la retirada británica del bloque comunitario y la declaración política preliminar se someterán a la aprobación de los restantes 27 Estados miembros de la UE en la cumbre que tendrá lugar este domingo 25, en Bruselas, un trámite que May confía en solventar, no así la posterior votación en el Parlamento británico.
En una sesión de preguntas y respuestas con ciudadanos británicos en Radio 5 Live de la cadena BBC, la "premier" reconoció que el acuerdo aún debe terminar de sellarse mañana domingo en la capital belga.
