El Tribunal Correccional de Orléans (centro de Francia) condenó ayer a ocho meses de cárcel exentos de cumplimiento al exobispo de la diócesis André Fort por no haber denunciado los abusos sexuales del cura Pierre de Castelet, quien fue castigado con dos años de prisión firme.
La sentencia, que puede recurrirse, fue más suave que la demandada por el fiscal en el caso de Fort, para el que había pedido un año en firme.
En el caso de De Castelet, el castigo de tres años -de los que seis meses exentos de cumplimiento- coincide con lo demandado por el fiscal.
Fort, que tiene ahora 83 años y estuvo al frente de la diócesis de Orléans entre 2002 y 2010, no llegó a comparecer en el juicio por su "débil estado de salud tras someterse a una operación", una ausencia criticada por el fiscal.
El antiguo obispo fue condenado por no haber denunciado los abusos de De Castelet, considerado culpable de haber agredido sexualmente a varios niños de entre 11 y 13 años en una colonia de verano en 1993.
