El Gobierno peruano prepara los argumentos formales para que Uruguay rechace el pedido de asilo diplomático solicitado por el expresidente Alan García, investigado por presunta corrupción, en tanto crece la indignación por la medida adoptada por el dos veces presidente (1985-90, 2006-11).
El mandatario peruano, Martín Vizcarra, informó que el domingo 18 habló con su colega uruguayo Tabaré Vázquez para comentarle la importancia de la investigación abierta contra García en Perú y el rechazo a que se trate de una persecución política en su contra.
Vizcarra le pidió a Vázquez "que pondere la opinión de Perú", antes de evaluar el pedido de García, la que le harán llegar a más tardar hoy martes. El gobernante peruano también le recordó a Vázquez su participación en la última Cumbre de las Américas, realizada en abril en Lima con todos los gobernantes del continente. "
Tratamos el tema de la gobernabilidad y la corrupción, y suscribimos el acuerdo de Lima, donde nos comprometidos a luchar contra la corrupción, que no reconoce fronteras".
Por su parte, la legisladora oficialista y segunda vicepresidenta Mercedes Aráoz, quien fue ministra en el último Gobierno de García, opinó "hay independencia de poderes, tanto así que varios políticos estamos siendo investigados" actualmente en Perú.
"Políticos de todos los colores. No hay una persecución contra alguien", añadió en alusión al argumento planteado por García en su solicitud de asilo a Uruguay.
Alan García llegó a Perú el jueves 15 procedente de España, donde reside, para declarar ante la Fiscalía por la investigación abierta sobre los sobornos en la construcción de la Línea 1 del Metro de Lima por parte de la empresa brasileña Odebrecht. A su llegada a Perú, la Fiscalía solicitó un impedimento de salida del país contra el exmandatario, tras ampliar las investigaciones en su contra por los delitos de colusión agravada y lavado de activos, acciones que García calificó como "una persecución política".
