Las autoridades fronterizas estadounidenses aseguraron ayer que están trabajando para aumentar su capacidad de procesar solicitudes de asilo en el puerto de entrada de San Ysidro, entre San Diego (EE.UU.) y Tijuana (México), para agilizar el sistema debido a la llegada de la caravana de migrantes.
"Tenemos planes para aumentar el personal, localizar estructuras adicionales, identificar nuestras necesidades tecnológicas para realizar solicitudes y así aumentar nuestra capacidad de procesar individuos", señaló a EFE Sidney Aki, director del puerto de entrada de San Ysidro de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés).
El funcionario quiso así apaciguar los ánimos después de que la semana pasada Washington afirmó que los centroamericanos recién llegados con la caravana a Tijuana tendrían que esperar meses antes de poder siquiera presentar sus solicitudes de asilo en la frontera debido a que los puestos aduaneros están saturados.
Aki explicó que, en estos momentos, las autoridades fronterizas en San Ysidro están procesando "aproximadamente" unas 100 solicitudes al día.
Las declaraciones de Aki se producen el mismo día en que la CBP suspendió durante varias horas la entrada al país por este punto de acceso fronterizo, uno de los más transitados del mundo, para colocar "materiales de reforzamiento".
Según informaron a EFE fuentes de la CBP, que pidieron no ser identificadas, esta medida se tomó después de que llegara a oídos de las autoridades que algunos de los migrantes llegados a Tijuana con la caravana que partió de Honduras el pasado 13 de octubre, planeaban entrar ilegalmente a Estados Unidos corriendo por las vías de acceso para vehículos.
