KIEV. Las repúblicas separatistas ucranianas de Donetsk y Lugansk eligieron ayer a sus nuevos líderes en unas elecciones respaldadas por el Kremlin, pero condenadas por Kiev, EE.UU. y la Unión Europea (UE), que no reconocerán los resultados.
Con numerosa presencia policial y militar en las calles, cientos de miles de personas acudieron ayer a votar en las primeras elecciones generales que se celebran en ambos territorios prorrusos desde noviembre de 2014.
