ISLAMABAD. Miles de líderes religiosos, políticos y devotos dieron ayer su último adiós en la ciudad noroccidental de Akora Khattak al clérigo Sami-ul-Haq, conocido como el "padre" paquistaní de los talibanes afganos y asesinado el viernes 1 en su casa cerca de Islamabad.
También participaron el gobernador de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, Shah Farman; el jefe del gobierno local, Mahmood Khan, entre otros.
