El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aumentó ayer la presión sobre Arabia Saudí al revelar más detalles sobre el comando saudí enviado a Estambul hace tres semanas para asesinar al periodista opositor Jamal Khashoggi, un crimen que calificó como "premeditado", "salvaje" y "político".
Con muchos detalles, Erdogan trazó los pasos de los 15 saudíes enviados desde Riad el día antes y la misma mañana del 2 de octubre, hasta su encuentro con el periodista en el consulado saudí, aunque no aclaró qué ocurrió después.
Por eso, exigió al Gobierno saudí esclarecer los detalles que faltan por saber, como el paradero del cadáver y el responsable que dio las órdenes para ejecutar esta operación en Estambul. Erdogan confirmó también que las 18 personas detenidas en Arabia Saudí a raíz del escándalo eran los 15 integrantes del equipo enviado para el asesinato y tres funcionarios del consulado.
El presidente turco propuso que todos ellos fuesen extraditados a Turquía y juzgados en los tribunales turcos.
"Personalmente no tengo dudas respecto a la sinceridad del rey (saudí) Salmán bin Abdulaziz. Pero en una investigación tan crítica de un asesinato es muy importante que actúe una comisión realmente fuera de toda duda, imparcial y justa", aseguró el presidente.
Erdogan confirmó las numerosos filtraciones hechas a la prensa turca y estadounidense en las últimas tres semanas, pero no aludió a las grabaciones que supuestamente existen del momento cuando el periodista fue asesinado en el consulado.
