El Gobierno de Venezuela reiteró ayer que dejará de usar el dólar como moneda de referencia para sus operaciones cambiarias, una medida que se anunció hace más de un año como respuesta a las sanciones financieras impuestas por Estados Unidos a funcionarios y a instituciones venezolanas.
El vicepresidente económico de Venezuela, Tareck El Aissami, dijo ayer a periodistas que su país utilizará en adelante "el euro y otras divisas convertibles" como moneda de referencia "en todas las transacciones" del mercado cambiario nacional.
Esta misma medida fue anunciada por el propio El Aissami en septiembre de 2017, cuando el Gobierno señaló que avanzaba hacia la implementación de "un nuevo sistema de pago internacional" alternativo al dólar, a través de una "canasta de monedas" como el yuan, el rublo, la rupia y el euro.
El Aissami dijo ayer que el Gobierno estadounidense impuso nuevas sanciones "que bloquean la posibilidad de seguir transando en el mercado cambiario venezolano en la divisa llamada dólar", y calificó estas restricciones como ilegales, arbitrarias y contrarias al derecho internacional. "Han afectado las operaciones en divisas (...), ningún país, salvo Cuba, ha sufrido ataque esta magnitud, ataques multiforma", añadió.
CONTROLES
En Venezuela rige desde 2003 un rígido control de cambios que limita a empresarios y a particulares el acceso a las divisas, necesarias para la adquisición de materias primas, fármacos y alimentos.
En la actualidad, el mercado cambiario oficial de Venezuela funciona mediante un sistema de subastas, cuyos resultados dejaron de expresarse en dólares desde hace meses.
