PALU. El Gobierno indonesio restringe la ayuda internacional tras el terremoto y tsunami del 28 de septiembre al limitar el acceso de personal sanitario y de rescate de otros países, mientras la cifra de fallecidos por el desastre aumentó ayer hasta 1.649.
Los equipos de rescate indonesios encontraron con vida a 31 menores que habían quedado atrapados en dos colegios una semana después del terremoto y tsunami que golpeó la isla de Célebes.
