BIRMINGHAM. La primera ministra británica, Theresa May, pidió ayer la "unidad" de los conservadores en la fase "más dura" de sus negociaciones con la Unión Europea (UE).
La jefa del Gobierno clausuró el congreso anual del Partido Conservador en Birmingham, centro de Inglaterra, en el que su liderazgo y fortaleza estaban en juego ante las continuas presiones de los diputados más euroescépticos de la formación, entre ellos el exministro de Asuntos Exteriores Boris Johnson.
