El Arzobispado de Santiago anunció ayer la creación de una nueva estructura con el fin de recibir las denuncias de abusos sexuales, acompañar a las víctimas y colaborar con las instituciones civiles en la materia.
"El objetivo es enfrentar el daño producido por los abusos causados por miembros de la Iglesia en la Arquidiócesis, responder a las necesidades actuales y construir caminos para restablecer la confianza", precisó un comunicado difundido por la institución.
De esta forma, se oficializó la creación de la "Delegación Episcopal para la Verdad y Paz", entidad que tendrá a su cargo las labores que llevan a cabo la Oficina Pastoral de Denuncias (OPADE) y el Departamento de Prevención de Abusos, que en adelante se denominará "Departamento de Promoción de Ambientes Sanos".
