KLERK. El Ejército de Rusia entró ayer en la recta final de las mayores maniobras de su historia con el desembarco de sus marines en una playa cercana a la frontera con Corea del Norte.
Sobre el particular, el general Dmitri Kovalenko explicó a la prensa, reunida en el polígono militar de Klerk, que el objetivo del ejercicio consistió en rechazar la incursión de una fuerza enemiga en la costa rusa.
