TRÍPOLI. La tensión bélica se multiplicó ayer en Trípoli con la llegada de fuerzas desde la vecina ciudad de Misrata a los barrios del extrarradio de la capital, escenario desde hace una semana de los peores combates entre milicias librados desde que en 2014 estalló la guerra civil.
Un enfrentamiento vital para el futuro del país que segó la vida de 50 de personas y que llevó ayer a la Misión de la ONU para Libia (Unsmil) a convocar una reunión de urgencia para tratar de alcanzar una tregua.
