La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, negó ayer el éxodo masivo que registra el país desde hace meses debido a la severa crisis económica por la que atraviesa y, en cambio, aseguró que apenas se ubica detrás de Argentina en la recepción de inmigrantes en Suramérica.
"Venezuela tiene un flujo migratorio que como vimos es uno de los más bajos de la región, el segundo más bajo de Suramérica", dijo la funcionaria, tras una reunión con representantes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en Caracas.
Aseguró que todas las acciones tomadas por varios países latinoamericanos ante la reciente llegada de miles de venezolanos constituyen "un plan perverso y maquiavélico para atentar contra Venezuela y para justificar una intervención".
