MOSCÚ. Rusia aseguró ayer que la provincia siria de Idleb es un "furúnculo" yihadista a extirpar y llamó a Occidente a no obstaculizar una operación antiterrorista contra el considerado último bastión insurgente.
"Este es el último foco de los terroristas, que intentan especular con el estatus de zona de distensión (...). Así que, desde todos los puntos de vista es necesario liquidar ese furúnculo", declaró a la prensa el ministro de Exteriores ruso, Serguéy Lavrov.
