El Gobierno canadiense destacó ayer las "intensas" conversaciones en las que se encuentra inmerso con Estados Unidos con el objetivo de llegar a un acuerdo sobre el nuevo TLCAN el viernes 31, algo que el primer ministro, Justin Trudeau, consideró una "posibilidad" si es "bueno" para su país.
"Sabemos que hay una posibilidad de alcanzar un buen acuerdo para Canadá el viernes. Pero nos mantenemos muy firmes en varias cosas que son importantes para los canadienses", explicó Trudeau a los periodistas en un acto en la localidad canadiense de Kapuskasing, en la provincia de Ontario.
Aunque, a continuación, Trudeau matizó que "depende de si es un buen acuerdo" y reiteró que "es mejor que no haya acuerdo a que sea un mal acuerdo para Canadá". Tras semanas de estancamiento y sin avances sustanciales, el inesperado pacto comercial alcanzado este lunes entre EE.UU. y México, ha elevado las opciones de un nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Al lanzar el anuncio junto al presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, el presidente estadounidense, Donald Trump, aprovechó la ocasión para presionar a su vecino del norte y asegurar que estaba listo para avanzar con la incorporación de Canadá o negociar un pacto separado con ellos.
El TLCAN, en vigor desde 1994 entre México, Canadá y EE.UU., engloba un billón de dólares anuales en intercambios.
Como consecuencia de la rápida sucesión de acontecimientos, la ministra de Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, canceló esta semana parte una gira programada por Europa para regresar rápidamente a Washington y sentarse a la mesa de negociación con el representante de Comercio Exterior de EE.UU., Robert Lighthizer, y Jared Kushner, yerno y asesor del presidente Trump. A las puertas de la oficina de Lighthizer, Freeland subrayó ayer que están trabajando de manera "extremadamente intensa".
