HARARE. Emmerson Mnangagwa, juró ayer, casi un mes después de las elecciones presidenciales, cargo como nuevo presidente de Zimbabue, asegurando que se "abre un nuevo capítulo" y pidiendo unidad, después de las tensiones levantadas con la oposición, que considera que hubo un fraude electoral.
"La Zimbabue que queremos es una compartida que transcienda las líneas de los partidos políticos", dijo el presidente.
