ROMA. El Gobierno italiano y la concesionaria Autostrade per l'Italia, filial de Atlantia y responsable del mantenimiento del puente que se derrumbó el martes en Génova (noroeste del país), protagonizaron ayer un cruce de acusaciones a raíz de un siniestro que ha causado, al menos, 38 muertos.
El Gobierno italiano apuntó a la compañía como la responsable del suceso que dejó, además, daños materiales.
