EFE. Al cumplirse ayer una semana del seísmo de 6,9 grados que sacudió la isla indonesia de Lombok, la cifra de muertos se sitúa en 387, la de heridos en 13.688 y la de desplazados en 387.000, mientras siguen las réplicas y los trabajos de auxilio.
La prioridad es asistir a todos los necesitados, algo que vencida una semana no ha sido posible por las carreteras y puentes cortados y otros obstáculos que se presentan para acceder a las zonas más remotas.
