GINEBRA. El coordinador humanitario de la ONU en Siria, Jan Egeland, solicitó ayer a los países con influencia sobre las partes en conflicto en Siria que eviten una guerra abierta en la región de Idlib, donde viven tres millones de personas, la mitad de ellas desplazadas internas.
"No hay ningún otro lugar en la tierra donde la mitad de la población es desplazada. Este lugar está gritando por una solución diplomática", afirmó Egeland en rueda de prensa.
