Miles de supervivientes aguardan alimentos, agua y tiendas de campaña tras perder sus hogares el domingo 4 a causa del terremoto de magnitud 6,9 que golpeó la isla de Lombok, en la región central de Indonesia, y causó al menos 105 muertos y 236 heridos.
La mayoría de turistas varados, incluidos dos centenares de españoles, han podido salir de la isla en barcos y vuelos, tras acampar con cartones y mantas en el aeropuerto o en las playas de Lombok desde que se produjo el seísmo el domingo 5. Los muertos son todos indonesios, y entre los heridos hay siete extranjeros: un danés, un estadounidense, una británica, un francés, una belga, una checa y una surcoreana.
El portavoz de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), Sutopo Purwo Nugroho, dijo este martes que se espera que aumente el número de fallecidos. Gran parte de las víctimas mortales ocurrieron en el norte de Lombok, donde numerosas casas y mezquitas se derrumbaron, y los servicios de emergencia trabajan por encontrar supervivientes o recuperar cadáveres.
