La huida de un activista de derechos humanos, que se suma a la del cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy, tras amenazas atribuidas a grupos progubernamentales en el marco de la crisis que deja centenares de muertos en Nicaragua, disparó ayer las alarmas de organismos humanitarios, la ONU y la OEA.
Representantes del Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) y de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) discutieron la situación del país tras conocer del exilio del activista Álvaro Leiva por "amenazas" contra su vida.
El Meseni y la Acnudh se reunieron con miembros del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y otras organizaciones "para intercambiar aspectos sobre la situación de Nicaragua", informó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El exilio de Leiva, secretario ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (Anpdh), causó asombro en el país, ya que se trata de uno de los activistas más destacados en la crisis, cuyas negociaciones salvaron vidas y permitieron la libertad de cientos de "reos políticos" desde el estallido social del 18 de abril.
