El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, vivió ayer en su último día de Gobierno una apretada agenda en la que agradeció el apoyo recibido durante sus ocho años en el poder, respondió a las acusaciones de Nicolás Maduro y le deseó suerte a su sucesor, Iván Duque, elegido para el periodo 2018-2022.
"Este es mi último evento público antes de entregar el poder al presidente electo, a quien deseo lo mejor", dijo Santos en una ceremonia en la que se firmaron créditos y se abrió la licitación para la construcción del Metro de Bogotá.
Anoche Santos ofreció en la Casa de Nariño una cena para los jefes de Estado y otras autoridades internacionales que asistirán mañana a la investidura de Duque y de la vicepresidenta electa, Marta Lucía Ramírez.
A la ceremonia, que se realizará en la Plaza de Bolívar, del centro de Bogotá, acudirán 10 jefes de Estado y delegaciones procedentes de 17 países.
Entre los mandatarios asistentes figuran los de México, Enrique Peña Nieto; Chile, Sebastián Piñera; Ecuador, Lenín Moreno, y Panamá, Juan Carlos Varela (Panamá).
También acudirán los de Argentina, Mauricio Macri; Bolivia, Evo Morales; República Dominicana, Danilo Medina; Costa Rica, Carlos Alvarado; Guatemala, Jimmy Morales, y Honduras, Juan Orlando Hernández.
Otros invitados son los expresidentes Alan García (Perú) y Ricardo Lagos (Chile); el expresidente del Gobierno español Felipe González; el primer ministro de Curazao, Eugene P.H. Rhuggenaath, y la vicepresidenta y el canciller de Paraguay, Alicia Pucheta de Correa y Eladio Loizaga, respectivamente.
